Despeñadero de los Chorros del Río Mundo desde la barrera de entrada por desplomes
Accedemos desde Riopar hacia Siles, para dar la vuelta en el Puerto del Arenal, ya que hay línea continua prohibiendo el giro por la ABR-03 al aparcamiento de Los Chorros.
Nos encontramos con la barrera cerrada al tráfico por desplomes.
Partimos en dirección a la antigua Casa Forestal,
realizando 140 m por asfalto, antes de descender obligatoriamente por escalones a la pista inferior,
pasamos junto a una fuente,
atravesamos zonas encharcadas y barrosas por las pequeñas cataratas que invaden el camino,
serpentea a media ladera
y entronca con la pista asfaltada y los cercanos cortijos de la Basilisa y Los Chorros.
Atajamos hacia los aseos del aparcamiento,
entramos por el “Hueco de Los Chorros” al valle cerrado por los farallones rocosos,
haciendo parada junto al abrigo de la Piedra de los Señoritos y su extinta fuente,
en el marco incomparable del anfiteatro del Parque Natural Los Calares del Río Mundo y de la Sima, altiplanicie de 22 km de largo por una media de 5,5 km de anchura; contiene un extenso y bien conservado karst, junto a una diversidad botánica y paisajística lo colocan segundo de España en formación de dolinas (960).
Subimos por los altos escalones entrando en las dos pasarelas que atraviesan los saltos de agua;
tras una breve parada, observando el transparente e hipnótico fluir de sus aguas, en un paisaje idílico de aguas esmeralda y vegetación exuberante, naturaleza en estado puro;
nos acercamos a la caldereta principal, bajo el chorreón y la gran cascada en la singular Cueva de los Chorros,
de origen kárstico, se produce el insólito fenómeno del “reventón”; expulsando caudal desde 50 l/s normales hasta un máximo de 100.000 l/s, sólo un día a máxima fuerza y en invierno a más de 80 m de altura.
Iniciamos el descenso y aprovecho para acercarme a una cascada temporal,
después, recorremos la ribera inundada de aguas cristalinas, entre un maremágnum de árboles tronchados y ramas retorcidas;
rodeando el perimetrado Centro de Recepción de Visitantes,
torcemos por sendero bajo frondoso pinar,
encontrando hojas de coscoja parasitadas con los huevos de avispas, mosquitos o ácaros, conocidas como cecidillas o agallas.
Tras cruzar una zona encharcada enlazamos con la pista y track de la ida al aparcamiento.
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