Vistabella-Acequia Benicotot-Ermita San Antón-Molino de la Huerta-Monumentos de Monteagudo-Palmeral de Zaraiche
Partimos desde la Plaza de los Patos en Vistabella (Murcia),
hacia el Auditorio Victor Villegas para tomar el carril bici;
cambiamos de margen por el primer puente al Rincón de los Garcías, abandonándolo en 1,17 km para cruzar por el Rincón de Villanueva a la carretera F9 y el Reguerón.
Tras cruzar la pasarela, realizamos 560 m por el Camino Viejo de Orihuela, para meternos por el Carril Chirlanco al coqueto sendero de la acequia de Benicotot
entre limoneros, higueras y granados;
giramos a la izquierda en el carril del Restaurante Pepe Tomás, recuperando la mota del Río Segura, enfrente del EDAR Murcia Este.
Cruzamos por el siguiente puente al carril bici para cruzar por la Ermita de San Antón, tercera construcción de las que se realizaron desde 1800; en tiempos de la desamortización, coincidiendo con la segunda obra, vivían alrededor de unos 20 frailes; posteriormente se construyó esta otra más moderna.
Vamos derivando por carriles y caminos de la Huerta Murciana hacia el Norte, rodeando Llano de Brujas, en busca del escondido Molino de la Huerta.
Cruzamos la Orilla del Azarbe entrando por el Carril Parra en La Cueva, cortamos la RM-F8 por el Carril Lucianos, pasando bajo la N-340 a Monteagudo, frontera de Reinos,
para acometer la subida a la base del Castillo de Monteagudo
con el Corazón de Jesús de Monteagudo, erigido y financiado por la sociedad murciana en 1926. En 1936, a pocos meses del inicio de la guerra civil, se derruyó para rehacerlo en 1951 con 14 m de alto.
En su base, el Castillo de Monteagudo, compuesto de dos recintos amurallados concéntricos que superan los 5.000 m² de la Taifa de Murcia, enclavado en un puntal rocoso de 149 m, domina toda la Huerta de Murcia, vigilante de la frontera de orígenes islámicos
De vuelta al inicio de la subida, vamos rodeando los dos cerros que conforman el Castillejo, antiguo recinto palacial andalusí disponía de bellos jardines, grandes estanques y una extensa superficie cultivada; formó un conjunto residencial junto a la también próxima fortificación de Larache, entre los cuales se dispusieron una serie de albercas.
Tomamos el Camino hacia los Polvorines
por el paseo de las palmeras;
enlazamos con el de Larache, rodeando su castillo;
continuamos pisteando un corto tramo entre frutales
a la Alberca de Huerto Hondo;
una alberca (del árabe birka; depósito de agua o estanque) es una construcción hidráulica excavada en el terreno o fabricada con ladrillo, tapial o mampostería;
su función es la de almacenar agua para regadío, usos ornamentales o de recreo; la alberca de Huerto Hondo, con 58 m de lado, seguramente almacenaba las aguas para el regadío de la Almunia de Larache;
Por el Carril de la Almazara cruzamos por Cabezo de Abajo al Carril Gregorios, huerteando un tramo florido y hermoso
a la Senda de Granada; cortamos la Avenida Reino de Murcia en la Rotonda del Infinito; dejando la Senda de Granada hacia el jardín Patrulla Águila, para encarar la senda que nos permite acceder al histórico huerto de palmeras datileras
(incluido en el Catálogo de Árboles Históricos y Monumentales de Murcia),
una red de andenes con zahorras naturales y capa final de alberos almagra, así como plantaciones de arbolado mediante ejemplares seleccionados de membrilleros y granados.
Salimos por la Torre Vieja
al carril Alarcones enlazamos con el de bicis por Miguel Indurain, para volver cruzando la FICA
a Vistabella; fin de paseo primaveral huertano e histórico.
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