Pasos Angostos entre Huertas y Barrios de la Vega Murciana
Parto desde la Plaza de los Patos en Vistabella,
al carril bici de la AV Teniente Flomesta;
desde el Puente Manterola, puente peatonal de acero e ingeniería atirantada que cruza el Río Segura;
tomo por el Paseo del Malecón; tras ser arrasado por fuertes inundaciones, fue totalmente reedificado en 1745 bajo la mediación del Cardenal Belluga. Se adoptó entonces el estilo barroco que dio forma a la icónica estructura de paseo sobreelevado que se conserva en la actualidad y protege contra las sucesivas avenidas del Río Segura.
Tuerzo a la derecha pasado el estrecho a los Maristas,
para pedalear paralelo a la autovía en busca de los Viveros Municipales; a su entrada sigo a la derecha por el Sendero de la Chimenea Miñarro
hacia el final del Paseo del Malecón. Rodeo el Molino del Amor, Centro de Visitantes y espacio cultural para difundir el patrimonio, la biodiversidad y el regadío tradicional de la zona,

tuerzo a la Albatalia; por el Carril de los Tubos y Camino Hondo
realizo el primero de los angostos senderos de huerta (Senda
Vasco-Capuchinos);
pisteo por el Carril de los Botias pasando junto a una casa torre murciana.
Continuo por el Camino de Guadalupe atravesando su población, cruzo bajo la A-7 tomando a la izquierda su camino de servicio bordeando la Finca Agridulce;
al llegar al enlace con la carretera, viro a la derecha hacia la Urbanización Juan Vida, para descender
a la Rambla de la Ventosa (tristemente famosa el 2 de la madrugada del día 26 de septiembre de 2022 provocó una inundación arrasando viviendas).
La sigo por su colmatado cauce, con algún arbusto espinoso del que protegerse;
paso junto a la chimenea correspondiente a las instalaciones de una antigua fábrica de explosivos,
Trinolita, (fabricaban en sus instalaciones la llamada trinolita 3 de baja potencia, de ahí la denominación de la factoría).
Finalizada la guerra de 1936 la Sociedad Española de Armas y Municiones (SEAM) adquirió la mayoría de las acciones de la empresa; el cierre definitivo de la factoría se produjo en 1966.
Salgo de la rambla empujando la bici unos metros, hacia el cementerio de Javali Nuevo,
exploro las posibilidades de descender por la rambla,
al menos algún tramo ciclable,
y me dirijo a la Rueda de la Ñora.
La Rueda de la Ñora, no es de tradición árabe como normalmente se creé, sino que por el tipo de radios y ejes, se puede entroncar con la tipología de rueda romana. La noria actual, es un artefacto completamente metálico construido en 1936, que reemplazó a la antigua noria construida en madera.
Tiene diez metros treinta centímetros de diámetro y un metro sesenta centímetros de ancho. Movida por el agua de la acequia Mayor de la Aljufía, recoge ésta en los cangilones laterales, que a su vez depositan el agua en un canal (Brazal de las Rejicas) y tiene unos cinco metros de altura.
Paso por el puente al Camino de los Nicolases
enlazando con el carril bici; lo sigo por la izquierda 700 m y cruzo el Puente Molino del Batán; a su salida, giro a la derecha por el Caserío Ruiz López para realizar otro de los pasos angostos entre las viviendas; la pista presenta un paraje de exuberante vegetación;
bordeo por un huerto de limoneros, enlazando por otro paso reducido al Barrio Los Pujantes, cruzo de una calle a otra por la discreta Ermita Virgen del Carmen; corto la Carretera de la Puebla de Soto a la Raya, entrando por el Carril Pujantes
siguiendo la Acequia Benavia.
Por el Carril Escudera le echo un vistazo a la coqueta Ermita de San Antón,
un pequeño templo fundado en 1765 por don Baltasar Escudero, hacendado de esta pedanía; de estilo barroco popular, de estilo barroco popular;
pedaleo por la entubada Acequia de la Puxmarina
o Senda Verde Puxmarina/Paseo de las Estaciones de unos 700 m de longitud,
recorrido naturalizado con vegetación autóctona distribuida en distintas estaciones vegetales según el color de su floración.
Cruzo la Raya hacia el Rincón de Seca y su iglesia;
giro por el carril Caballeros para realizar un tramo de bonito sendero;
también lo hago por el Carril Juan Moreno
y avanzar un corto trecho por la acera de la carretera de Alcantarilla al Molino de Funes para salir a la mota del río.
Observo el desolador paisaje que dejó el pasado incendio;
paso junto a las obras del Parque Metropolitano
y el antiguo cuartel de artillería a la Pasarela Manterola, permitía el paso de agua a los antiguos molinos de San Francisco (después molino de Roque con paso de barca) y de los Álamos, cuyas ruinas aparecen a los lados.
Sigo hacia el Museo Hidráulico de los Molinos del Río y las Caballerizas,
los antiguos molinos harineros son desde 1989 un Centro Cultural y Museo Hidráulico,
donde exhibir las instalaciones de los molinos harineros y la programación continuada de exposiciones temporales (Sala Caballerizas), relacionadas con la etnografía, arqueología y cultura.
Por la mota del río adornada de adelfas,
salgo al Puente de la FICA de vuelta a la salida. Imprescindible el track para seguir este recorrido.

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