Murcia-Santuario de la Fuensanta-Camino del Apóstol-Senderos Troncos, Bosque, Columnas y Cultural
Partimos desde la Plaza de los Patos en Vistabella hacia Quitapellejos y la Senda de Los Garres; cruzamos el Reguerón y torcemos a la derecha siguiendo la acequia entubada de la Alquibla;
cortamos el carril bici de la Costera Sur cruzando por Santo Ángel para visitar el Santuario de la Fuensanta.
Su construcción empezó en 1694 sobre los restos de una antigua ermita medieval, es de estilo barroco, con dos ángeles sosteniendo el escudo del cabildo catedralicio de Murcia en el portal central y, en el centro, la figura de la Virgen de la Fuensanta patrona de Murcia.
Le echamos un vistazo a la escultura de Santa Otilia, patrona de los ópticos-optometristas;
Otilia u Odilia fue hija primogénita del duque alsaciano Adalrico, pagano recién convertido al cristianismo; al nacer ciega fue repudiada por su padre, siendo salvada de la muerte por su madre al ser entregada al monasterio de Balma;
cuando la bautizaron a los 12 años, recupero la visión al tocar sus ojos con los santos óleos; por ello la llamaron Otilia, que significa “hija de la luz”. Su hermano pequeño Hugo conoció su historia y la llevó de vuelta al hogar paterno. Sin embargo, su padre, preso de un arrebato de ira, mató a su hermano y obligó a Otilia a vivir con los sirvientes de su castillo.
Al alcanzar la juventud, su padre decidió prometerla en matrimonio lo que provocó que Otilia, que había jurado los votos monásticos en secreto, huyera y se refugiara en un monte de la Selva Negra. Allí construyó un altar del que brotó un manantial que pronto atrajo a multitud de peregrinos, ya que se decía que curaba las enfermedades de los ojos. Su fama se extendió rápidamente y llegó a oídos de su padre que viajó en su busca para convencerse al fin de su santidad. Por ello le regaló el castillo de Hohenburg (hoy conocido como Odilienberg o Mont Saint Odile) para transformarlo en un monasterio del que Otilia sería primera abadesa. Hoy es uno de los puntos más visitados de Alsacia.
Reanudamos camino al cruce de los Teatinos; pasado el mismo, cambiamos de dirección a la derecha cruzando la barrera pisteando 230 m por el PR-MU 22, para ascender por la Pista de la Tubería o Camino del Apóstol GR-250; el firme rojizo de tierra y roca, presenta algunas zonas acarcavadas por la escorrentía agravado por su inclinación.
Nos saca a la Pista del Relojero;
la seguimos hasta el cruce de las Minas del Cerrillar girando a la izquierda por el Camino del Apóstol GR-250
al Collado de la Piedra; descendemos por la izquierda atentos a dejar la pista de la Cantera del Feo por el bonito Sendero de los Troncos
de espectaculares vistas sobre el Campo de Cartagena y el Mar Menor incluso;
desciende por la cresta lomera,
se halla entorpecido por numerosos pinos secos, caídos por efecto del viento, nos llega a despistar un corto tramo que recuperamos al pronto,
para acabar el descenso entroncando con la divertida Rambla del Bosque.
Nos divertimos pedaleando por su sinuoso trazado, volvemos a enlazar con la pista de la cantera y damos la vuelta desde la verja de acceso; ascendemos enlazando con el track de la ida al Collado de la Piedra,
continuamos por la izquierda para descender por el Sendero de las Columnas,
con varias curvas cerradas,
tramos rocosos y buenas vistas.
Salimos a la Balsa Redonda del Valle
pisteando por asfalto hacia la Fuensanta; dejamos la carretera para descender por el Sendero Cultural El Valle
hacia la Ermita de San Antonio el Pobre; realizamos un atajo por la izquierda,
echando un vistazo a una raíz parecida a la silueta de una pitón deslizándose por una roca;
enlazamos con la pista a San Antonio el Pobre y el Convento de Santa Catalina del Monte,
que acoge a la comunidad franciscana.
Del Verdolay rodeando Santo Ángel por el Norte, realizamos un tramo corto por carril bici y cambiamos de dirección pasando por el Restaurante Mármol hacia Patiño, buscamos el carril bici para volver a la salida.

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