Ermita de Valdelentisco-Rambla de Los Molares-Fuente de la Alameda-Ramblas de la Rata y Valdelentisco
Accedemos por la RM-332 que une Cartagena con Mazarrón, al aparcamiento de la Ermita de la Esperanza o de Valdelentisco.
Partimos a la pista adyacente entrando por la Rambla de Valdelentisco;
tras 530 m, seguimos por la derecha pisteando por Los Navarros y sus almendros en flor.
Cortamos la Rambla de la Rata y remontamos un collado (248 m) en la Sierra del Alto; en el descenso torcemos a la izquierda
ascendiendo progresivamente por la Variante Rambla de Los Molares PR-137.1;
caminamos entretenidos con la vegetación mediterránea,
encajonandonos cada vez más entre Loma Larga y la Cuerda de la Rata,
pero sin apoyar manos en ningún momento y siempre por el cauce de la Rambla de Los Molares
hasta su final en la pista bajo el Lomachón.
Cambiamos de dirección pisteando hacia la Fuente de la Alameda
donde tomamos el mantente observando la alberca de los peces de colores o Carpas koi (Kohaku),
aunque existen multiples variedades según la distribución de sus manchas de color,
nos fijamos sobre todo en una Platinum, presenta un color plata sólido en todo su cuerpo; pertenece al grupo Hikari Muji. muy hermoso resplandece con la luz del sol y, al parecer, debe de estar embarazada y próxima al desove.
Si no les echan de comer deben de alimentarse de larvas de mosquito, algas, materia en descomposición, plantas acuáticas o insectos a juzgar por su número.
Desandamos unos metros al cruce para descender pisteando;
salimos del camino para echar un vistazo a la Cueva del Guerrero,
pequeña cavidad o abrigo rocoso situada a una altitud aproximada de 214 m,
ofrece vistas panorámicas de la costa y la rambla;
cortamos la Rambla de la Alameda y giramos a la izquierda en un collado (187 m)
enlazando con la Rambla de Los Molares; la dejamos cuando alcanzamos el track de la ida. Recorremos el camino inverso rodeando el Cabezo del Tío (333 m), hasta el cauce de la Rambla de la Rata;
la seguimos caminado cómodamente
hasta la de Valdelentisco;
por su izquierda volvemos a entroncar con el track de ida; nos llama la atención una seta enorme que se nutre de una vieja escombrera,
en pocos metros, alcanzamos de nuevo la ermita
y marchamos a comer de menú a Torre Pacheco; salimos bien servidos del Restaurante-Cafetería “Comienza la Leyenda”,
broche de oro para una ruta, en cuyo final hemos notado el calor y el verdor de la cercana primavera.
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