Paseo del Malecón-Torres Falcón y Arcayna-Castillo de Larache-Los Polvorines-Cristo de Monteagudo y Centro de Visitantes
Partimos desde la Plaza de los Patos en Vistabella,
por el carril bici de la Avenida Teniente Flomesta a la Pasarela Manterola (1997),
puente de tirantes sobre el azud del Río Segura, tomamos por el Paseo del Malecón, creado como muro de contención de las aguas del río Segura.
Tuvo su origen hacia el año 1420, fecha en la cual y tras dos importantes inundaciones, se toma la decisión por parte del Concejo de la Ciudad de demoler las viejas y castigadas casas del barrio de la Arrixaca, para construir un muro, que se levanta sobre las mismas motas del río del actual paseo.
Pasamos por la rotonda del Molino del Amor, sobre la Acequia Mayor Aljufía, edificio emblemático de la Albatalía, en plena huerta murciana; restaurado y musealizado. Sus orígenes se remontan al siglo XVII. Dispone de unos pequeños los jardines y será Centro de Agrobiodiversidad para estudiar las especies endémicas huertanas.
Dejamos la carretera de la Ñora para tomar el Carril Penchos; enfrente de su restaurante, seguimos por carril estrecho
al Camino Hondo y Senda de Granada; cruzamos bajo el ramal de la autovía A-33, pedaleando paralelos a la misma en busca del grandioso pino piñonero centenario y la Torre Falcón del siglo XVIII.
Pedaleamos hacia la urbanización Joven Futura
y cruzamos por Espinardo la Av. Juan de borbón, echando un vistazo al carril donde se encuentran las ruinas de la Torre del Fraile, rodeada de exuberante vegetación;
tomamos por el Carril Molino Alfatego hacia La Casa de Torre Arcayna en obras,
está ubicada junto a la Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación del siglo XVIII.
Nos desviamos hacia los escasos pinos centenarios de la finca de Torre Arcayna,
cruzamos Juan de Borbón por la zona Sur de Churra, torcemos desde J.R. Sabater al Carril la Migalona, para continuar por Travesía Mayor rodeando el Cabezo de Torres. Tomamos el Camino Acequia del Caracol al de Larache
dejamos a la derecha la Alberca de Huerto Hondo,
con 58 m de lado, seguramente almacenaba las aguas para el regadío de la Almunia de Larache
por la que pasamos seguidamente (Se encuentra cercado y no podemos acceder).
Continuamos rectos por el Camino de Los Polvorines, en progresivo ascenso a su área de recreo,
le echamos un vistazo a un almez monumental,
rodeamos el cerro pasado el área para cambiar de dirección por pista en subida;
por sendero entre olivos,
vamos derivando hacia una cota con antena, para hacer un descenso por sendero técnico
a las Lumbreras de Monteagudo,
lugar de nacimiento de Alejandro Valverde Belmonte (25 de abril de 1980), pleno de épicas y grandes gestas ciclistas.
Nos dirigimos hacia la cercana Monteagudo y cruce con ascenso final por la pista Abderraman II a la base del Cristo de Monteagudo.
Vemos en la subida el Castillejo, antiguo recinto palacial andalusí, disponía de bellos jardines, grandes estanques y una extensa superficie cultivada;
formó un conjunto residencial junto a la también próxima fortificación de Larache, entre los cuales se dispusieron una serie de albercas. De peor defensa que el Castillo de Monteagudo, fue camino de su ruina, al perder interés en una tierra de constantes luchas, aunque acabo en manos privadas, ahora pertenece al Ayuntamiento de Monteagudo y está recién restaurado.
El Corazón de Jesús de Monteagudo,
erigido y financiado por la sociedad murciana en 1926. En 1936, a pocos meses del inicio de la guerra civil, se derruyó para rehacerlo en 1951 con 14 m de alto. En su base, el Castillo de Monteagudo,
compuesto de dos recintos amurallados concéntricos que superan los 5.000 m² de la Taifa de Murcia, enclavado en un puntal rocoso de 149 m, domina toda la Huerta de Murcia, vigilante de la frontera de orígenes islámicos.
El responsable de su construcción, Muhámmad ibn Mardanís, nombrado por los cristianos como el “Rey Lobo”, militar andalusí y emir, se opuso a la invasión de los almohades, que a pesar de su poderoso imperio, no pudieron conquistar por completo sus dominios hasta que murió.
Aprovechamos el descenso para ver el Centro de Visitantes de Monteagudo,
permite conocer las civilizaciones argárica, íbera, romana y árabe que se asentaron en la zona; en él están reflejados 5.000 años de presencia humana en su entorno, estructurados en las cinco etapas o periodos más relevantes de su historia (Visitas guiadas gratuitas previa reserva).
A la salida de la población, cruzamos la carretera para internarnos por el Carril Campillo durante 600 m, torcemos a la derecha por el Carril Moreras para ir pisteando por caminos y carriles huertanos hacia la pedanía de La Cruz; bordeando Puente Tocinos, entramos al Carril de la Torre, volviendo por carril bici desde la Acequia Benetucer a la salida.
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