El Salero-Torre del Coto-Playa de la Torre Derribada-Sendero de El Coterillo
Accedemos desde la Autopista del Mediterráneo por la salida 774 San Pedro del Pinatar y Pilar de la Horadada, en la primera rotonda seguimos dirección Lopagán, rectos en la segunda para tomar en la tercera hacia el Puerto y Playas de La Llana, aparcamos en el aparcamiento del Salero o Curva de la Culebra.
Nos encontramos en El Parque Regional de Las Salinas de San Pedro del Pinatar, contiene una gran variedad de ecosistemas diferentes: playa, dunas litorales, pinar, saladar, charcas o estanques salineros, carrizal, dunas y golas o encañizadas. En 1998 fue designado como ZEPA y es Lugar de Importancia Comunitaria, formando parte de la Red Natura 2000.
Las Salinas de San Pedro del Pinatar, son un humedal con arenales situado en la parte norte del Mar Menor y espacio protegido de la Región de Murcia. Tiene una extensión de 837 hectáreas.
Cruzamos la entrada pistera
hacia la Torre del Coto (observatorio);
en pocos metros, dejamos la pista por la mota salinera.
Después de comprobar que las aves acuáticas del Charco de Coterillo (única zona de las salinas que no se dedica a la producción de sal) están muy alejadas,
retornamos a la primera curva de la pista, para continuar a la izquierda bordeando la cerca hecha con ramaje entrelazado.
Torcemos a la izquierda en el cruce caminando por tramos arenosos, mientras atravesamos el saladar con vegetación esteparia, un suelo cargado de sales donde habitan las plantas halófitas como la suaeda Vera,
los limonium
o las sarcocornias fruticosas;
pasamos por un albadinal,
observamos un conjunto de Siemprevivas (Helichrysum stoechas) adorna los márgenes del arenal; sus flores en infusión tienen propiedades febrífugas y pectorales; cortada y seca se emplea en la composición de detalles florales.
Poco mas adelante predominan las viboreras (Echium vulgare). Echium es nombre genérico que deriva del griego Ekios (víbora), por la forma triangular de las semillas que recuerdan vagamente a la cabeza del reptil.
Dejamos la trazada principal por otra secundaria a la derecha, para volver por la Playa de la Torre Derribada,
vamos observando el romper de las olas y a medida que nos acercamos al Puerto de San Pedro del Pinatar aumenta la concentración de Posidonia Oceánica.
Una de sus utilidades protectoras era la de envolver con sus hojas los vidrios, cerámicas e incluso pescado, en ocasiones de hambrunas se las daban de comer a los camellos. Otro gran uso de la hoja seca de posidonia era la de insecticida o desinfectante, también para hacer adobe en las poblaciones costeras donde falte la paja. La restauración de las praderas de posidonia enriquece el carbono atmosférico y frena el cambio climático.
Dejamos la orilla playera para salirnos por la pasarela de madera entre dunas y arenales costeros delimitados con barreras y vallas, para no salirse de los recorridos disponibles;
pasamos junto al Centro de Recursos Marinos del IMIDA (Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental),
cuenta con instalaciones en La Alberca, Torre Pacheco, Jumilla y San Pedro, así como con distintas parcelas experimentales, con cesión de uso de los Centros de Demostración Agraria de la Región de Murcia y otras entidades privadas.
Esta instalación se dedica a la investigación científica aplicada al mar y la sostenibilidad pesquera en la Región de Murcia,
realizando proyectos sobre alimentación, bienestar animal y diversificación de especies;
dispone de una planta dedicada al desarrollo de nuevos piensos más respetuosos con el medio ambiente y se coordina la monitorización de parámetros ecológicos y ambientales del Mar Menor
utilizando tecnología geoespacial y boyas perfiladoras.
Desde la pasarela vemos ejemplares la especie emblemática Sabina de las Dunas (Juniperus turbinata), conocida como sabina costera, litoral o marítima, pequeño árbol de hoja perenne fundamental en la conservación de los ecosistemas costeros; se distingue por su gran resistencia ante condiciones extremas, como suelos salinos y fuertes vientos, actuando como un reservorio de arena que ayuda a mantener y estabilizar las dunas; sus hojas son similares a las del ciprés y es una especie muy longeva.
Desde la parte trasera del edificio de información del Centro de Visitantes de las Salinas,
se inicia el Sendero de El Coterillo, SL-MU 9,
transcurre paralelo a la carretera
en cuyo extremo se halla el carril bici y las Salinas de Coterillo.
Solo nos resta llegarnos al cercano aparcamiento.

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