Mezquita de Süleymaniye
Solimán I, conocido como "el Magnífico" en Occidente y "el Legislador" en Oriente,
porque reorganizó por completo el sistema legal otomano, creando un código de leyes (Kanun) que armonizaba la ley islámica con las necesidades de un vasto imperio multicultural. Décimo sultán del Imperio Otomano, gobernó durante su periodo de máximo esplendor entre 1520 y 1566. Bajo su mando, el imperio alcanzó su apogeo territorial, militar y cultural, consolidándose como una superpotencia mundial que dominaba partes de Europa, Asia y África.
Rompió tradiciones centenarias con más de 200 años de antigüedad, al casarse legalmente con su concubina favorita, Hürrem, del persa Khurram ("la alegre") Sultan ("Única favorita" o "el que pertenece excesivamente al sultán", en persa literario); de origen polaco, fue raptada por los tártaros y vendida al sultán, para formar parte del harén imperial; cautivado por sus rasgos eslavos, el inusual cabello rojo y su temperamento alegre, llegó a pedirle en persona que fuera su esposa (la probabilidad de que las mujeres del Harén llegaran si quiera a conocer al sultán en persona era escasa); fue conocida en Europa como Roxelana,
tuvo un poder político sin precedentes gracias a su esposo (en Oriente resultaba inaceptable que una mujer interfiera en los asuntos estatales), su increíble influencia sobre el sultán pronto se convirtió en leyenda; elevando su estado a uno más alto que las princesas otomanas, solamente por debajo de la Valide Sultan, prueba de ello fue que, a Hürrem se le dejó dar a luz a más de un hijo, una gran violación del viejo principio del harén imperial otomano; bajo su influencia se inicio del "Sultanato de las Mujeres", un periodo donde las mujeres del harén ejercieron gran peso en las decisiones de estado. Tuvo seis hijos, de los cuales uno logró ascender al trono bajo el nombre de Selim II. Su türbe o mausoleo está esta Mezquita de Süleymaniye junto con el de su esposo.
Solimán I, debido a intrigas de palacio y miedos a una traición, mandó ejecutar a su gran visir e íntimo amigo Ibrahim Pachá y a su propio hijo y heredero favorito, el Príncipe Mustafá, Impulsó la construcción de obras maestras como la Mezquita de Süleymaniye,
diseñada por el arquitecto Mimar Sinan que vamos a visitar; ubicada en la más alta de las siete colinas que dominan el Cuerno de Oro de Estambul, estuvo inspirada en Santa Sofía, pero con la finalidad de superar a la misma, en especial a su magnífica cúpula, sin incluir ningún pilar o soporte que estropease la limpieza visual de este impresionante espacio.
Descripción del recorrido: Entramos por la Puerta Sur de la Mezquita de Süleymaniye, abarca unos 60.000 m², es independiente de los demás edificios del complejo,
pasamos por el jardín detrás de la pared de la qibla (donde se encuentra el mihrab), recinto que alberga los mausoleos de algunas de las figuras más poderosas del Imperio Otomano; primero vemos la hazire con cientos de lápidas históricas talladas en mármol y piedra;
las lápidas masculinas suelen estar rematadas con el tipo de turbante o tocado que el difunto usaba en vida, indicando su rango social o profesión; las lápidas femeninas presentan motivos florales y tallas delicadas (si la difunta era muy joven, en lo alto de su lápida veremos grabada una rosa).
Me llama la atención la abundante plantación de lirios; en la cultura otomana el "lirio turco" o Lilium martagon, simboliza la feminidad, la elegancia y la belleza espiritual. Aunque el tulipán fue la flor suprema del Imperio Otomano, los lirios formaban parte de la rica tradición de jardinería y diseño, apreciados por su forma resistente y aromática, a menudo asociada a la dignidad y el recogimiento.
El acceso a los mausoleos suele ser gratuito, pero se requiere ropa adecuada (hombros y rodillas cubiertos) y quitarse los zapatos para entrar en los edificios de las tumbas; debido a la cantidad de turistas y el poco espacio disponible no estuvimos cómodos visualizando el Mausoleo de Solimán el Magnífico, un edificio octogonal porticado, coronado por una cúpula, en cuya decoración se utilizaron además de marfil, azulejos de Iznik y, según la tradición, un fragmento de la Piedra Negra de la Kaaba junto a metales preciosos y mármol.
Es la estructura más grande y ornamentada. Junto al sultán descansan su hija Mihrimah Sultan, así como los sultanes posteriores Suleiman II y Ahmed II.
Al lado izquierdo se encuentra el mausoleo de Hürrem Sultan (Roxelana),
un panteón octogonal muy sencillo, coronado por una única cúpul, resulta más pequeño aunque exquisitamente decorado con azulejos de Iznik que muestran motivos florales. Hürrem descansa allí junto a su nieto, el príncipe Mehmed (hijo de Selim II), y su sobrina Hanım Sultan.
El arquitecto de la mezquita Mimar Sinan, está enterrado en un sencillo mausoleo privado situado en la esquina noreste del complejo.
Los avatares sufridos por esta mezquita han sido importantes, como el gran incendio de Estambul de 1660, el terremoto de 1766 y una explosión daño parte de la estructura en la Primera Guerra Mundial cuando el templo se utilizaba como almacenamiento de armamento. Después de este último suceso, hubo que esperar hasta 1.956 para que la mezquita fuese totalmente restaurada.
Avanzamos a la zona Norte del jardín con vistas del resto del complejo y del Cuerno de Oro;
entramos en el patio interior
con vistas de los elevados minaretes; cuenta con los cuatro permitidos a las construcciones del sultán, las de los príncipes y princesas tan solo podían tener dos minaretes. Dos de estos minaretes tienen una altura de 74 m y cuentan con 3 balcones.
Repetimos la operación del calzado y pañuelo entrando en el espacio de 59 m de largo y 58 m de ancho, cubierto por alfombras, una de ellas color anaranjado traída desde Egipto, bajo la luz de las grandes lámparas de araña;
la sala de oración está cubierta por una cúpula central de 27,40 m de diámetro, sustentada por cuatro pilares monumentales unidos por arcos apuntados.
Cada uno de los pilares mide 6,20 × 5,10 m y la cúpula alcanza los 49,50 m de altura; aunque en altura y diámetro no superó a Santa Sofía, el efecto es fascinante; rodeando la gran cúpula, se ubican distintas cúpulas más pequeñas decoradas con diseños caligráficos, florales y geométricos, que atraen la vista hacia el óculo de la cúpula central por donde penetra la luz del sol.
Vemos fieles rezando
y escuchamos una voz melodiosa, separados de la zona visitable por un vallado de madera,
tras el disfrute e impregnados de solemnidad, marchamos al siguiente destino.
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