El Faedo de Ciñera

 


El Faedo de Ciñera es un mágico y centenario bosque de hayas situado en la localidad de Ciñera de Gordón, en el curso alto del Bernesga (región leonesa de los Cuatro Valles), vertiente sur de la Cordillera Cantábrica; fue galardonado por el Ministerio de Medio Ambiente en 2007, como el "bosque mejor cuidado de España"; 

famoso por albergar a Fagus, un haya de más de 500 años considerada uno de los árboles más singulares de todo el país; mide más de 20 m de altura y supera los 6 m de perímetro en su base.



Se accede a Ciñera a través de la N-630; 

partimos caminado por la Calle Paseo del Bernesga 

a la Plaza de la Iglesia, 

cruzamos el puente sobre el Arroyo de la Ciñera o de Villar, 

seguimos a la derecha en la bifurcación por la Calle las Murias; 

vamos subiendo hasta la antigua Mina Ciñera 

donde admiramos el Castillete del Pozo Ibarra, 

una torre de hierro roblonada, construida con una técnica similar a la de la Torre Eiffel, de una altura aproximada altura de 31 m y 60 toneladas de peso. 

Los lugareños lo llaman la “Torre Eiffel de Ciñera”; comenzó a operar en el año 1930 bajo la empresa Hullera Vasco-Leonesa; 

la Leyenda de la Bruja Haeda nació de un cuento escrito en 1993 por Josefina Díaz del Cuadro, para un concurso de esta la empresa, un relato popular que narra de forma mágica y poética el origen del carbón mineral y la fundación del pueblo de Ciñera de Gordón.

Es la historia de una bruja que contradijo su propia naturaleza malvada por amor y compasión. El mismísimo diablo le concedió poderes mágicos, con la condición de usarlos para hacer el mal so pena de morir en 3 días; sin embargo, cuando una familia muy pobre y numerosa, quedaron condenados a morir congelados, utilizó su magia para arrancar piedras de las montañas, prenderles fuego y transformarlas en rocas que daban un calor eterno; Haeda usó las últimas fuerzas que le quedaban para llenar todas las montañas del valle con estas piedras ardientes, muriendo a los tres días en el bosque. Otras familias acudieron al valle atraídas por el calor de la montaña, fundando Ciñera; las piedras que Haeda convirtió, eran el carbón mineral que sustentó la economía minera de la región durante siglos.

Tras la visita, descendemos pronunciadamente 

al puente de piedra sobre el Arroyo de Villar; 

 cruzamos la primera pasarela paralelos al arroyo, 

torcemos a la derecha pasando el Puente de los Endrinos 

al merendero, 

por la ribera cruzamos por la pasarela de acceso al hayedo 

con cartel sobre los Consejos de la Bruja Haeda; 

tras unos 100 m, 

veremos a nuestra izquierda el magnífico porte del Fagus, 

la haya de 500 años, 

disfrutando de esta entorno mágico, 

accedemos 

con un ascenso escalonado por las Hoces del Villar, 

un estrecho desfiladero 

que comunicaba Ciñera con el pueblo de Villar del Puerto, 

utilizado antiguamente por los mineros para bajar a las minas de Ciñera de Gordón. Avanzamos por pasarela de madera y acero enclavada en la roca (sustituyó en 2005 al viejo puente de palos), 

acaba en una sucesión de torrentes de agua y cascadas, formando “Marmitas de Gigante/Pozones” pozas circulares de agua cristalina, algunas con peces.

Damos la vuelta 

realizando una pequeña variante desde la salida del hayedo al puente de piedra; 

comienza la lluvia prevista, mientras pisteamos en ligero ascenso al cruce por donde vinimos; torcemos a la derecha 

para observar la entrada de mina abandonada, convertida en museo al aire libre, 

rinde homenaje a los mineros del carbón de la comarca, 

donde se muestran herramientas que los mineros empleaban en las galerías, 

pasamos junto al cementerio arreciando la lluvia, 

vamos cruzando la población observando varios grafitis de diversos temas y calidades; 

finalmente, pegados al paseo de la salida, encontramos el homenaje a los mineros de Ciñera 

y cartelería relacionada con el patrimonio del pueblo y su historia.

Descargar track


Comentarios