De sendas y ramblas por el Cigarrón

Accedo desde la RM-603 del Palmar a Mazarrón cruzando Mercamurcia, aparco en el cortijo de la Finca de Mayayo (37°55'16.63"N  1°11'22.77"W).

Salgo por sendero enfrente del Eucalipto junto a unas ruinas, 

me dirijo hacia el sur cruzando el Cordel de los Valencianos, vía pecuaria por la que los rebaños venían desde la Meseta, hacia el campo de Cartagena ejercitando la trashumancia; 

el sendero discurre paralelo a un ramblizo; 

corto la pista del Cordel de los Valencianos; me detengo ante una Araña de Jardín Bandeada (Argiope trifasciata); 

en Europa solamente se encuentra en zonas cálidas de la península ibérica, Madeira y las Islas Canarias; resulta fácil confundirla con la araña tigre o avispa (Argiope bruennichi), ya que solamente se diferencian por unas franjas menos intensas y el anillado de las patas delanteras.

Cruzo el ramblizo pasando junto a dos pozos alambrados; 

enlazo con otra pista que sigo por la izquierda; al llegar al cruce, unos metros abajo, parte por la derecha en la rambla una traza senderil, que hemos de seguir apoyándonos en el track, (No en balde le llamo el Laberinto a esta zona); 

veo una cría de Bufo bufo, especie principalmente terrestre de sapo; 

cuerpo rechoncho, piel verrugosa de tonos marrones y pardos,

 patas anteriores con cuatro dedos más cortas que las traseras, cuentan con cinco dedos membranosos; el sapo corredor, con el que mantiene un fuerte parecido, huye corriendo en vez de saltar; 

esta rambla con suelo de piedra (Rambla Pétrea) me irá haciendo ascender por la zona de El Pino, hasta entroncar con un sendero bien delimitado (Sendero de El Pino).

Lo dejo en 260 m por traza senderil a la izquierda; 

al llegar al cortado donde desciende, 

sigo una vereda por la derecha,

 perdiendo altura progresivamente 

hasta enlazar con la Pista asfaltada de Las Llanas; en 160 m la abandono por la derecha, siguiendo de los tres ramales el de la izquierda: el Sendero de los Cardos, 

me saca de nuevo al asfalto; 

pasados 250 m, continuo a la izquierda por un sendero junto a la valla de acceso a la finca, me aupa por el cortado de la pared estratificada de la Rambla del Cigarrón, 

con vistas de la Vega Murciana y del Parque Regional del Valle.

Abocado a transitar por la cabecera de la Rambla del Cigarrón; 

su trazado sinuoso se alterna con el firme de roca erosionada por los escurrimientos del agua, favorecidos por las pendientes del irregular terreno; 

algunos desplomes de tierra y rocas además de árboles caídos, apenas dificultan la buena marcha, 

tan solo la dificultad al abandonar la rambla en la zona del Charco, por traza senderil abrupta, encajonada y con escalón de inicio.

El terreno se abre en el cortafuegos por el que asciendo a la torre del tendido eléctrico, 

corto la pista de los “los Zorros”, más conocida como “el Matahombres” (cuando se sube en bici) y desde que la cablearon entubándola, “el Ono”; 

desciendo por sendero bajo pinar 

hasta enlazar con la línea defensiva, constituida por las trincheras excavadas y casamatas, muestra de la arquitectura militar de la Guerra Civil en la Comunidad Murciana. Obedecían a un plan de defensa estratégico, que abarcaba desde Águilas a Guardamar (Tebar, Purias, Paretón y Cantareros, Los Guiraos y el Puerto de La Cadena en la Sierra de Carrascoy; disponía de más de 3 km de longitud en la zona del Puerto de la Cadena al Valle Perdido, su función era la de evitar ataques por tierra a la otra línea de defensa naval con puesto de mando en Cartagena.

No consigo enfocar con la cámara del móvil a otra araña suspendida en su telaraña; 

preparo los bastones y bajo en diagonal con mucha precaución, los helechos plumosos (Asparagus plumosus) parientes guapos de los espárragos comestibles, 

se enganchan a las piernas y pueden hacernos caer; comienzo a descender trabajosamente por el salvaje ramblizo, con taludes que esconden pocetas; 

menos mal que me premia con una mina de agua 

y el canal con sus pequeños acueductos que he de seguir; 

dejando atrás un chamizo, 

alcanzo la pista que asciende de la Rambla del Puerto y Casas del Portazgo; subo unos metros por ella, para descender a la derecha 

cruzando el ramblizo; monte empinado a través, traspaso la divisoria que me hace bajar, bordeando la urbanización del Paraje Melcarejos.

 Al su final, un sendero me saca, pasando por una valla rota, a la Pista del Matahombres; 

por la izquierda paso la valla del parque, giro a la derecha para, junto a la entrada a unas colmenas, continuar por el sendero boscoso 

que me conduce, tras descenso pronunciado a la Rambla del Cigarrón, 

en el tramo denominado como  “Ruta de las Caras del Cigarrón”; una vez en ella, si tomamos por la izquierda, llegaríamos a la misma pared por cuyos altos andaba hace un buen rato; 

voy a la derecha distraído observando el color marrón oscuro de la arenisca, las formas que presentan las paredes, pensando en los fósiles marinos encontrados en las proximidades (dos ejemplares completos y uno incompleto del caparazón de una tortuga terrestre gigante, procedentes del yacimiento del Puerto de la Cadena, del período Mioceno, con una antigüedad estimada en 7 millones de años; se exponen en el Museo Paleontológico de los Garres). 

Hay una escultura nueva (Cabeza de Dragón) 

junto a las otras tres.

Dejo la rambla por naciente pista a la izquierda, sigo recto en el cruce con la asfaltada a las Llanas en las Cuevas, voy por el Cordel de Los Valencianos; 

tras una larga recta de la pista, a mano derecha, antes de iniciar un ascenso tomo junto a un pino, sendero paralelo a la rambla usado por motos y bicis de enduro, más adelante, entronco con otro sendero pateado que se hace pista, desembocando en unos caseríos 

de vuelta al aparcamiento, 

pasando nuevamente junto al Eucaliptus camaldulensis de El Mayayo,

 el más grande de la Región de Murcia, con 6,40 m perímetro o cuerda y 30 m altura, declarado árbol monumental de la Región de Murcia.


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